lunes, 22 de abril de 2013

Guts!


"Guts"


El segundo episodio de la primera temporada de TWD, inicia lleno de desespero. Luego de haber entrado a Atlanta y de haberse visto acorralado por los caminantes, Rick termina dentro de un tanque de guerra en el que luego milagrosamente escuchamos una voz que le llama. Si es que existen los milagros en esta serie creo que este fue el primero y el mejor. La voz, aún sin darse a conocer, le pregunta si está bien. Rick aún está desorientado y finalmente toma el radio. Quien está afuera le habla como si fueran sus ojos, le explica que está rodeado pero que la única forma de salir de ahí es correr, arriesgarse.

Lleno de valor, Rick se lanza al vacío y comienza a disparar a la deriva, derribando a algunos de los cientos de caminantes. Más adelante un muchacho joven y vivo lo atrae informándole que era él quien le hablaba. Esta es la primera aparición en escena de Glenn, quien también forma parte del cómic. Glenn es un chico ágil y gracioso que parece estar muy relajado a pesar de la situación, a Rick eso le causa confianza. Afanados, logran escapar de los caminantes, subiendo las escaleras de incendios de un edificio alto. Una vez a salvo, Glenn lleva a Rick con un grupo de personas, de sobrevivientes. Lo primero que ocurre es que una chica rubia con llanto en los ojos acusa a Rick de que por su culpa ahora los caminantes saben donde están. Los disparos afuera los han atraído y ellos al parecer son una parte de un grupo más largo, que había partido en búsqueda de provisiones y ahora estaban acorralados en una tienda de ropa.


Andrea, con nerviosismo, apunta el arma hacia Rick juzgándolo por lo que ha hecho. Los caminantes están en las puertas de vidrio de la tienda, a punto de traspasarla y aparentemente los disparos de Rick fueron los que los atrajeron. Aunque el grupo intenta calmarla, Rick sabe que no va a dispararle y le pide disculpas. En seguida, se escuchan otra serie de disparos proviniendo de pisos superiores. Ahí se escucha la frase general "Ese debe ser Dixon".

El segundo capitulo de la serie es muy importante, pues introduce a la mayoría de los personajes que comienzan a involucrarse en la trama. En especial esos personajes que no hacen parte del cómic pero que generan una intriga que es imposible ignorar. 

Dixon está disparando a los caminantes en la azotea, donde el grupo más adelante lo alcanza y ahí entra uno de los más importantes pleitos de la serie. A pesar de que están en caos durante un apocalipsis, hay cosas que no cambian, como los prejuicios y los paradigmas. T-Dog, un hombre afroamericano, que sale en defensa del grupo es de inmediato atacado por Dixon, el típico cuello-rojo racista que no soporta que un hombre de otra raza le diga que hacer o que no hacer. 

En medio del pleito, el hombre rebelde, agresivo y fuera de control, termina noqueando a T-Dog y luego aprovechándose del miedo de los demás para ganar más poder. Todos se rinden a sus pies porque hay que aceptar que nadie quiere problemas. Todos menos una persona. De la nada, Rick toma el rifle que antes había estado disparando Dixon y lo noquea dejándole en claro que ahí nadie tiene el control. Luego lo esposa a una de las tuberías y finalmente logra que el grupo se libre de una preocupación más, ganándose el respeto inmediato de todos.


Rick es un líder natural. Muy decidido y enfocado, observador. Al intentar buscar salida del edificio, una de las mujeres del grupo tiene la idea de escapar por el subterráneo, pero eso no resulta. Rick entonces vuelve a la azotea, descubriendo que a lo lejos hay un camión de trasteo que usualmente están cargados de gasolina y tienen llaves de repuesto. Su idea es alcanzar al camión, pero para ello deben atravesar a los caminantes. Deduciendo cual es la mejor forma, Rick tiene la idea de igualar su olor al de los muertos, la idea es cubrirse de las vísceras y sangre de un par de caminantes que habían asesinado antes. Aunque parece repugnante, es lo más lógica, la única posibilidad para salvarse.

Paralelamente, la serie nos enseña la otra parte del grupo y uno de los primeros personajes que vemos es a Lori, la esposa de Rick. ¡Está viva! es lo que gritamos todos, la esperanza existe para Rick. Luego aparece en escena Amy, la hermana de Andrea y Dale, un hombre que está sobre un trailer vigilando y procurando que todos estén a salvo. 


Lori se encamina dentro del bosque minutos después y el terror crece porque en medio del apocalipsis nadie debería andar solo en un bosque. Pasos más adelante la mujer es terriblemente sorprendida, por Shane, el que recordamos como el compañero de patrulla de Rick, su mejor amigo. ¿Pero qué pasa luego? Lori y Shane se besan, se acuestan, se desean y ahí todo es un revoltijo de emociones. ¿Lori está engañando a Rick? ¿Con su mejor amigo?

De regreso a la ciudad, Rick y Glenn se encaminan en busca del camión cubiertos de todos los organos de los caminantes. Lentos y pacientes, sin decir alguna palabra, parecen pasar por desapercibidos, hasta que la llegada de la lluvia les arruina el plan.


Rick actúa rápido y comienza a arrancar cabezas. Luego largan a correr. Cuando llegan al camión, la horda de caminantes se hace más rápida y abundante. Todos terriblemente cerca de la única salida que tiene el grupo que aguarda en el edificio.

En la tienda, los caminantes luego de haber quebrado una de las puertas de vidrio, esperan con hambre quebrar la otra para la hora de la cena. Pero Rick y Glenn son más rápidos. Glenn toma un Mustang con la alarma a todo volumen y comienza a desviar a los caminantes del edificio donde aún está atrapado al grupo. Luego les da la señal para que estén listos y Rick se encamina rumbo a la tienda para rescatarlos.


Entre tanto afán, el grupo sale disparado a bajar las escaleras, pero Dixon aún está esposado a las tuberías y T-Dog tiene la llave. En realidad, ninguno le pide a T-Dog que libere a Dixon, pero el chico regresa con la intención y un error hace que la llave caiga a un agujero. Sin más opción, T-Dog abandona a su compañero, pero antes de bajar las escaleras deja la puerta bien asegurada, para evitar que los caminantes terminen devorándolo, quizá con la intención de volver luego por él.

Una vez abajo, Rick ha llegado con el camión y todos suben apresurados. Los caminantes ya rondan por la tienda. El alivio es inmediato, Rick los ha salvado de un peor destino del que al parecer ya tienen y se convierte inmediatamente en un líder a quien el grupo respeta. Sin embargo, ante la noticia de que Dixon se ha quedado esposado en la azotea, las caras largas son de esperarse.

El episodio finaliza con Glenn conduciendo su precioso auto robado a las afueras de Atlanta, de regreso al campo, donde el resto del grupo los espera y el inminente encuentro de Rick con su esposa e hijo está cada vez más cerca.

Nos leemos luego

xo.
Y

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