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domingo, 2 de junio de 2013

Libre Albedrío.

No es Slender Man observando a los niños en el parque, si no un demonio roba niños que anónimamente
desata el caos con un tornado entre una clase de arte y columpios del pre-escolar.

Efectivamente son tiempos oscuros cuando se involucra a una criatura inocente, y The Animals aparece para reafirmar con sus letras; “Debemos salir de este lugar, aunque sea la última cosa que hagamos, debemos salir de este lugar, mi pequeña, hay un lugar mejor para ti y para mí.” Pero es sólo Dean Winchester escuchando la canción en su adorado auto, y sabemos bien que en el negocio familiar estamos lejos de escapar de aquel lugar, pues no es específico y el peligro es pan de cada día.

"A Little Slice Of Kevin."
("Un Pedacito de Kevin." 
Escrito por Eugenie Ross-Leming y Brad Buckner. 
Dirigido por Charles Robert Carner.)

Saboreando sus dedos luego de engullir sus papas fritas, Dean claramente viaja solo en su Bebé luego de
unas compras. Tranquilo como ya pocas veces se le ve, aun con la compañía musical, alcanza con la mirada la obvia figura de un abrigo familiar que vaga por la carretera, y al adelantar se percata que se encuentra ante lo que aparentemente es su desaparecido amigo Castiel. Sorprendido frena enseguida, y tratando de asegurar su presencia,
retrocede y baja del auto consternado, pero sólo se encuentra con el anuncio de un hotel-resort que hospeda a gente aficionada a la pesca.

No sabemos si Dean sigue el camino para indagar el destino de su amigo, y obviamente podemos imaginar que si al conocerlo tanto, pero si entendemos que se encuentra tan confundido, que al llegar a la cabaña, Sam nota en su rostro que algo le ha sucedido. Su guardia baja
sólo le permite responder que está bien, y aunque se muestra tenso y desconcentrado, pronto  el caso del pequeño perdido en el pre-escolar en medio de un tornado los pone en alerta cuando otras noticias similares en distintas ciudades no parecen ser una casualidad.

En alguna remota zona, Crowley tortura a un ángel. Samandriel, o como prefirió Dean, Alfie, el jovencito que conversó con él sobre Castiel, es cruelmente interrogado.
Crowley ocupa sus conocidos métodos para averiguar la identidad de Profetas en la Tierra. Samandriel le indica que la siguiente generación no ha nacido aún, y le abandona en su sala de tortura para dirigirse a donde tiene secuestrado al pequeño niño del kindergarten y otros desaparecidos.

Cambiando de dirección, nos encontramos con el paradero de Kevin y su madre, Linda, quien
acostumbrada ya a la técnica de reconocimiento de demonios, derrama agua bendita a su hijo luego de que este saliera de compras.
Ambos se encuentran en un comedor abandonado, viviendo en medio de un desorden que dura pocos días, para continuar huyendo. Linda no está conforme con aquella vida, y trata de buscar ayuda por su cuenta, ingeniándoselas para contactar a una bruja que les guíe a buscar un final a esta pesadilla.

En medio de la noche, las placas del FBI ayudan a Sam y Dean a entrevistar a la profesora poseída que perdió su conciencia cuando el demonio secuestró a Aaron, el pequeño del pre-escolar. Ella parece no recordar nada y ellos se convencen al no notar reacción demoniaca cuando se le susurra el discurso de exorcismo.

Al no encontrar rastro, los hermanos se resignan a pasar una tranquila noche, y van a descansar a un motel, donde la lluvia es su única compañía.
Sam duerme, Dean no se convence de que las desapariciones sean coincidencia, y se queda a leer y buscar más información en internet, cuando de pronto en la ventana, la silueta de Castiel aparece entre la
húmeda confusión.

Rapidamente Dean se acerca a asegurar su presencia, y un trueno despierta a Sam.
Dean, claramente afectado le explica que vio a su angelical amigo, no sólo en la ventana, si no temprano en la carretera y que siente que lo está viendo, considerando que eso no puede ser posible.
Sam trata de apoyar a su hermano, y como bien entiende por su pasado con Lucifer, le aconseja que olvide la culpa, por que alargar el luto puede traerle problemas similares.

Sin embargo, Dean no puede comprender lo que sucedió en el purgatorio, y la culpa le está matando.

Así otro de los tantos flashbacks de su pasada por el purgatorio le remueve la mente.
Allí, él, Benny y Castiel buscan el portal que les ayudaría a salir del lugar. Castiel insiste que no servirá, pues es sólo un portal que sirve a humanos, no a criaturas sobrenaturales, Dean le manda a callar, pues necesita que su amigo cruce junto a él.
Castiel de todas formas, aprovecha de agradecer su amistad, prediciendo una despedida. Dean no acepta el momento y le asegura que saldrán los tres de ahí.

En tanto, Crowley trata con sus invitados, quienes creen que extraterrestres les tienen secuestrados en una nave espacial. El Rey del Infierno no pierde la oportunidad de que alguno de ellos traduzca la piedra sagrada, y a la primera queja, un arriesgado hombre es asesinado con un simple gesto. Lo que provoca que una inocente mujer se atreva a tratar de descifrar la palabra de Dios.

En el escondite de los Tran, Delta, la bruja, al fin se pone en contacto físico con Linda, quien no queda
contenta con los ingredientes que le trae para construir una bomba anti demonios.

Sam y Dean siguen pasivamente investigando en el motel, cuando Dean luego de refrescar su rostro en el baño, da con el esperado pero confuso encuentro con Castiel, tal como en viejos tiempos.

Castiel está sucio y barbudo, justo como nos visualizó los recuerdos de Dean. Sam se muestra sinceramente contento de saber que el ángel está vivo, pero su hermano no entiende completamente cómo llegó a pasar.

Castiel explica que ha estado tratando de encontrarlos, pero que sus poderes han estado débiles. Sam indica que esa podría ser la razón de cómo Dean lo ha estado viendo repartido por varias partes.
Dean cuestiona su llegada, pregunta cómo pudo salir de un lugar similar al infierno, pero Castiel no sabe
cómo responder. No recuerda más que se encontraba escapando de Leviatanes, y luego despertando en Illinois, cuna de su cáscara humana.
 
El momento es tenso, miradas de dolor y desconfianza es lo que puedo interpretar. Castiel suelta un ingenuo comentario de su estado, está sucio y parece esperar que los hermanos le digan que hacer, pues no está acostumbrado a funcionar sin su instantáneo poder angelical que le saca de apuros con el mero pensamiento.
Se dirige al baño y Dean nos otorga otro de sus flashbacks.

El portal reacciona con la cercanía de Dean, y llega el momento de que se haga el ritual para que Benny
salga con Dean. Funciona al momento y junto a Castiel se aventuran hacia un monte donde los encuentra un par de Leviatanes.

Sam lo distrae de sus pensamientos, preguntándole si se encuentra bien, pero Dean no puede olvidar el tema, y explica a su hermano que no era fácil salir de ese lugar, que había una oportunidad, la que él tomó, que recuerda el asqueroso año que vivió y que aún le carcome el cerebro, por ello, no entiende cómo Cas no puede recordar qué lo sacó de allí.
Castiel interrumpe la conversación, ahora dejando los trapos que
arrastró del hospital psiquiátrico y que se ensuciaron en el purgatorio, y retomando su peculiar apariencia. Por un momento se olvida la duda y vemos a los tres chicos de siempre.
 
El Rey del Infierno y los demonios llegan al paradero de los Tran gracias a la bruja, y Crowley secuestra a
Kevin. Pero Linda está preparada para atacar al demonio que iba a encargarse de ella, y con una inocente pistola de agua, le rocía la bendición en la cara para defenderse.

En el motel, Castiel sonríe como un niño al volver a ver la preciada televisión luego de tantos años sin poder disfrutar de las cosas simples.
Dean vuelve de hacer unas compras, y pregunta a Sam si ha encontrado más información del interrumpido caso. Al mencionar a los desaparecidos, Castiel se adelanta en nombrar a cada uno de ellos. Explica que son los profetas, que los ángeles saben los nombres de cada uno de ellos, y que junto a Kevin son la actual generación.
Sam cuestiona el número, y recuerda a nuestro querido Chuck. Castiel no sabe responder y asume que está muerto.
 
Los hermanos concluyen que es Crowley quien está detrás de la lista de desaparecidos, y Castiel avisa que
algo sucederá, justo antes de que el teléfono suene. Dean sonríe nostálgico mientras Sam contesta. Linda le avisa que Crowley tiene a su hijo.

Kevin se encuentra ahora en frente de los otros profetas secuestrados, mientras Crowley trata de convencerle que esté de su parte. Para apresurar su respuesta éste explota a una de las mujeres, indicando quién manda.

Los cazadores y el ángel esperan a Linda en la carretera, Dean impaciente mata el silencio, y pronto vuelve a sus pensamientos.
Recuerda sus últimos minutos del purgatorio, donde en equipo con Castiel derrotan al par de Leviatanes que tratan de impedir su huida.
Al llegar al portal, Dean trata de mantenerse unido a Castiel, pero este se suelta antes de que el agujero azul se cierre tras su partida.

No satisfecho con sus recuerdos, Dean le pide que hable con él fuera del Impala para aclarar su confusión.
Necesita saber si no confió en él para salir del lugar, porqué no lucho con más fuerza y rapidez, e insiste que no fue su intención abandonarlo.

Linda interrumpe el momento cuando se acerca en su auto junto a las anotaciones de Kevin, y el demonio que venció con agua bendita.

Kevin se encuentra ahora en el calabozo de Crowley, afectado y ensangrentado, preparado para ser torturado. Y luego de que el Rey ampute uno de sus dedos, Kevin accede a traducir la tabla.

El demonio encargado de Linda se da por vencido frente a los cazadores, y da la dirección del galpón donde se encuentra Crowley y Kevin. Iowa es el punto, y Dean se deshace de él apenas encuentran el lugar.
Sam no quiere que Linda esté presente para tentar a Crowley, y la deja esposada en el auto antes de dirigirse adentro del galpón.

El caprichoso Crowley se encuentra disfrutando un placer infantil, soplando un pequeño molino mientras escucha lo que Kevin traduce rápidamente. Luego de menciones que de nada le sirve, las palabras “Cerrar las puertas del Infierno”  complacen su curiosidad.
Kevin trata de sacar información específica mientras traduce, algo complejo pues la visión de un profeta es totalmente distinta a la de cualquier mortal. Allí encuentra un mensaje del Arcángel Metatron, mencionado en los capítulos finales de la temporada número siete.
“El Escritor,” como se le conoce en el ambiente angelical y demoníaco, transcriptor de la palabra de Dios, quien dejó una nota de despedida en la piedra sagrada: “Luego de completar esta tarea, abandono a mi maestro y a este mundo.”

El trío se encuentra cerca de encontrar a Kevin, luego de deshacerse de varios demonios. Sam utiliza las
bombas de Linda, que funcionan a la perfección.
Sam encuentra a las victimas secuestradas, nota sus rostros de las noticias y avisa que está allí para ayudarles.
Dean sigue a Cas, quien siente la presencia de Kevin cada vez más cerca, y luego de deshacerse de un demonio, Cas se muestra débil. Dean preocupado asume que Castiel aun no se encuentra en su total estado.

Dean trata de abrir la puerta que los separa de salvar a Kevin, Castiel entonces decide que cruzará solo con su poder. Dean no cree que eso sea buena idea, pero Cas avanza de todos modos.

Al otro lado, Crowley entiende que con la despedida de Metatron se explica que hay varias tabletas esperando ser traducidas.
Castiel interrumpe su revelación, y el sarcasmo de Crowley responde a su presencia.
Ante la negación de que suelte a Kevin, Castiel amenaza con su puñal angelical. Crowley responde de la misma forma, y hace aparecer otro en su mano.

Así, Castiel no acepta mas intimidaciones, y su luz interna se manifiesta amenazante y hermosa,
grandilocuente y tenebrosa. Sus ojos azules brillan al máximo, y la sombra de sus alas aparecen sorprendiendo a Kevin. Crowley trata de no mostrar miedo, y antes de escapar, pone su mano en la piedra, la
cual se rompe ante la fuerza de Castiel y de un momento a otro, se destruye la luz y el bello momento.

Dean logra entrar, y aunque es tarde para llegar a Crowley o la tabla, Kevin está a salvo.

Ya más tranquilos, Sam indica a los Tran que Garth los pondrá a salvo. Aprovecha de hacer entender que una bruja no es la solución al lío en que todos están metidos, y trata de traerle calma a Kevin, diciendo que Castiel puede ocuparse de hacer crecer su dedo amputado.

Apartados, Dean no deja de recordarle a Cas que podría haber muerto… otra vez, por apresurarse. Esta
vez, Cas le responde, tratando de hacer entender a Dean que sus decisiones son de él, y no de él y Dean. Que no todo lo que les sucede es su responsabilidad, ni tampoco su salida del purgatorio. Castiel le explica que no se trata de cargar con culpas, si no con la individualidad
de las propias decisiones.
Dean carga con la culpa como su eterna lista de traumas, y Castiel decide hacerle recordar el verdadero momento de su separación; sus manos si se juntaron para salir del portal, pero la imagen es totalmente distinta a lo que Dean recordaba y tal como Cas le menciona, es su decisión separarse de él, empujarlo a su mundo, mientras él se queda atrapado en el frio lugar.

Terco, Dean, no entiende la decisión, aun cuando la penitencia y la culpa de Castiel es similar a la suya. Pero efectivamente no fue su responsabilidad, si no un plan que Cas mantenía desde el reencuentro en el purgatorio.
“No puedes salvar a todos, amigo, aunque tratas,”  explica Cas,
emocionando a Dean, quien no corresponde el sentimiento, aun cuando
se siente identificado con sentirse parte de una penitencia infinita.

Sam vuelve a su lado, a explicar que Garth cuidará a los Tran, y en ese momento, confundiendo su realidad
y la nuestra, Castiel es interrumpido por completo por Naomi, un personaje que no hemos visto antes, y quien interroga a Cas contra su voluntad para obtener información que él le debe a su lugar de origen.

El cielo comienza a pedir explicaciones, y esta vez será sin separar a Cas de los Winchester.

viernes, 3 de mayo de 2013

Hijos Rebeldes.

Tal y como Kansas coreando lo que se ha transformado en himno para Supernatural y sus fans, sabemos que la rebeldía de los hijos no está en la historia como un simple detalle.

Sin importar la especie, los nidos usualmente presentan una oveja negra que en algún momento de la vida se descarrió y escapó de lo que sus padres quisieron presentar como su destino.

Aún cuando Sam y Dean continuaron el negocio familiar, a lo largo del camino hubo uno que se sintió avergonzado de la profesión de su familia y partió a estudiar lejos, y el otro, que plantó en su corazón la idea de su padre, en algún momento también dudó de él y no quiso el titulo de héroe, se echó en los hombros la carga obligada y ha ido pagando hasta el día de hoy.

Como los humanos, también algunas criaturas del gran espectro monstruoso han deseado salir del molde, deseando normalidad para sus vidas, sentirse parte de algo que el mundo acepte, o queriendo alcanzar la modernidad de nuestros tiempos, aunque eso signifique traicionar a su especie.

Blood Brother
(“Hermano de Sangre,” escrito por Ben Edlund, dirigido por Guy Norman Bee.)

Benny es un hijo rebelde. Un Vampiro que traiciona a su propia especie al intentar acabar con sus hermanos de caza. Un monstruo que encontró a un humano y lo recibió como amigo. Lo que él tal vez no sabe es que
Dean corresponde su amistad haciendo lo mismo con Sam, quien desconoce este lazo y sabe muy bien que su hermano mayor no transaría con un chupasangre.

Pero las cosas han cambiado, caracteres han madurado, y las personalidades se han hecho más sabias y pacientes. Lo que antes habría sido imposible para una figura como Dean Winchester, hoy es prueba de que todos podemos dejar juicios y errores en el pasado.

Luego de la pelea por venganza contra sus compañeros, Benny se pone en contacto con Dean pidiendo ayuda, al verse debilitado tras el altercado. Dean, quien discute con su hermano por la huída de Kevin, esconde el llamado, y después de echarse en cara mutuamente el año sabático y la desconfianza, Dean se aleja molesto y lo primero que viene a su mente son sus recuerdos en el Purgatorio, que no han dejado de palpitar en su mente.

Allí vemos a Dean, Benny y Castiel luchando con diferentes criaturas, con una coreografía acompañada por la clásica “In the hall of the mountain king” silbada por el Vampiro. Una bella secuencia con un toque tenebroso.

Mientras, Sam se queda en el motel y se muestra preocupado por el paradero de Kevin, quien no quiere ser encontrado. También, gracias a su experiencia con rastreos, ubica a Amelia. Lo que lo lleva a recordar su empleo en un motel cuando se encontraba solo.

Dean, por su parte, luego de encontrar a Benny y llevarle un poco de sangre, robada de bancos de hospital, interfiere en sus asuntos para que le confíe que sucedió. Algo que Benny no entiende, pero empatiza, sintiendo el respeto que Dean le ha dado como amigo.

En el purgatorio, cada uno se la arreglaba como podía, dejando en claro que el método de matanza de Castiel no había cambiado, lo que atrae a los monstruos a distancia cuando alcanzan a ver la luz que emite el fin de sus vidas.
Tema de discusión entre los tres, pues Benny teme que el ángel arruine sus planes de largarse del lugar, y Castiel, con su particular vocabulario, vuelve a aconsejar a Dean que es mejor no involucrarlo en su objetivo. El vampiro y el ángel intercambian algunas palabras, Benny se burla, Castiel se muestra defensivo, pero Dean les manda a callar y recuerda a ambos que no se irá de allí sin el ángel.

Allí no tienen descanso, y como Castiel medita, el basurero de los monstruos es infinito cuando uno de ellos muere en el lugar.
También se revela por primera vez que el puesto de Cas es el de un Serafín, los cuales en la explicación general de la fantasía bíblica y metafísica, son los ángeles con un rango alto, quienes cuidan el trono de Dios y los arcángeles.

De vuelta al muelle que protegió a Benny, este le confiesa a Dean su intención: matar a su creador antes que él le vuelva a matar.
Revisan las pertenencias de los vampiros que no volvieron a despertar, y el cazador, disimuladamente se queda con el dinero. Leen información de embarques, y Benny le explica que esa es la forma que tienen los grupos de sobrevivir; viajan en barcos saqueando diferentes países y ciudades, y disfrutan el almuerzo en el océano. Dean, divirtiéndose con la historia, les bautiza como Vampiratas, y decide acompañar a su amigo a buscar a su creador para finalizar próximos saqueos.

Benny recuerda sus tiempos relatando la historia a Dean. De humano a vampiro, de saqueador de islas a un vampiro enamorado de una humana, de un amenazado que fue muerto por traicionar a su nido y creador. Algo que sirve para comprender su sed de venganza y lo que queda de un ser que ya no simpatiza con el negocio familiar.

Luego de un viaje de toda la noche, Benny y Dean encuentran la lujosa casa que protege al grupo de
vampiratas. Dean piensa en comunicarse con su hermano, y lo descarta de inmediato. Sam, por su parte, trata de llamarle, Dean no contesta, pero pronto accede a devolver la llamada, lo que sólo sirve para otra discusión con ataques personales, la confesión de su relación de amistad con un vampiro, y la entrega de coordenadas que Sam toma para tratar de encontrarlo.


Como sus recuerdos nos indican, Sam se toma seriamente su trabajo en el motel arreglando cualquier aparato para mantenerse en el lugar sin tener que buscar otro paradero. Le preocupa su perro, quien tiene una cita con la veterinaria en días próximos.
La perfecta casualidad responde a su vida no sólo con el trabajo que el encargado le ofrece, si no con haber caído en el mismo lugar que Amelia reside.
Ella se asusta, pensando que luego de atropellar a un perro y tratar de dejarlo abandonado en su veterinaria, el extraño hombre la estaba siguiendo. De hecho analiza sus ropas y corte de pelo, insinuándole que parece un ex militar o un asesino serial.

Tras el altercado, Amelia decide darle el beneficio de la duda en su próximo encuentro, y ambos encuentran
un momento para hablar, luego de identificarse con la soledad y el no tener rumbo alguno.

Sam está enfurecido con Dean. Por haber huido excusándose en un asunto personal, el cual no es más que una misión que podría matarlo. Pero su rabia es demasiado aguda, lo que personalmente creo, se debe a que Sam se muestra todo el tiempo apresurado, creyendo que necesita acabar con el asunto de Kevin para largarse y no tener que estar salvándole el trasero a su hermano con el que no comparte pareceres. No es que no le quiera, es más algo así como volver a cazar para que Dean muera y se quede solo de nuevo.

En la casa de los vampiros, Benny cae en cuenta que su antiguo amor vive. Andrea y el grupo que sirve como guardias del creador lo apresan mientras Dean se esconde.
Todo se vuelve muy fácil, Andrea hace creer a los guardianes que desprecia al vampiro que volvió de la muerte, todo para recordar viejos tiempos con el sabor de sus labios y cariños, y le entrega un arma que acabaría con la vida del creador.
Dean se deshace rápidamente de otros vampiros por los laberinticos pasillos del lugar y Benny es llevado donde su Padre y Creador para explicar su vuelta a la vida.
Pero ya no hay vida, según él, y esa es la razón principal de su regreso. El tratar de desmantelar futuras
operaciones en contra de la humanidad es su objetivo, y sumándole el capricho del creador al transformar a Andrea, a Benny se le hace mucho más fácil aventurarse a matar a su parlanchín creador, quien parece totalmente aburrido de la vida, y que se mantiene por demasiada nostalgia. Algo que le muestra débil, considerando que se ve más joven que todos los presentes, y debiera aparentar más confianza y experiencia de la que lleva en este mundo por tanto tiempo, pero sus ropas sacadas de una película de vampiros adolescentes parecen envolver a un ser que vivió tanto por nada.

El purgatorio nos muestra respuestas de la empatía de Benny con la humanidad. Dean  desconfía cuando el vampiro le explica que hace cincuenta años ya se alimentaba de sangre robada de bancos de transfusión, y trata de convencerle de que no volverá a matar apenas salgan de allí. Dean no le cree, dada su experiencia con otros chupasangre, pero más que nada al verse obligado a necesitar a un monstruo que apenas conoce. Duda principalmente de sus acciones cada vez que le recuerda que Castiel hará que la operación fracase.
Cas acaba con la discusión cuando percibe a leviatanes acercándose.

Al matar a su creador, Benny cree que Andrea se irá con él y por fin podrán vivir su historia que quedó
truncada por los de su misma especie. Pero la decisión de Andrea se ve en su mirada, ya no es la misma, no es humana, y necesita sus lujos y protección.
Benny no transa con aquella idea. Cae en cuenta que su amada dejó de ser ella cuando él murió, y en lo que parece una mala secuencia y un intento de rabia, Andrea se va en contra de su vampiro y el mayor de los Winchester la aniquila por la espalda.
Sin más que una mirada que parece haberse pactado con anterioridad, Benny y Dean están bien.

Aún así, Benny sigue siendo un vampiro. Y pasó cincuenta años en el purgatorio, probablemente olvidando lo que es cualquier signo de sociabilidad, comportamiento humano y compañerismo. Aparte de su absoluta soledad, verse en el fondo de pensamientos existenciales, y sentir que ya no debiera seguir vivo, no entiende por qué Dean fue fiel al plan que los sacó del piso de los monstruos.
Para él habría sido más que obvio que el humano volviera a su mundo, y anulara el ritual que le revivió. Más que mal, su plan no trajo de vuelta a su ángel, y el vampiro era sólo una herramienta que podría haber abandonado sin volver a gastar ni un segundo de su culpa.

El motivo de Dean es quizá uno de los sentimientos más básicos de su personalidad: la lealtad.
Al huir de leviatanes que intentaron acabar con la vida de Castiel, Benny salvó al ángel. El ángel que en su momento abandonó a Dean, el que es demasiado brillante y que llama la atención, el que discute con el humano porque no quiere ponerlo en peligro, el que podría arruinar todo y dejarlos en el purgatorio para siempre.
Él le salva a pesar de todo ello, y al alivio que Dean muestra en su rostro se suma la sorpresa de ver que puede contar con la fidelidad de un vampiro, por primera vez.

Dean entiende que Benny no sepa dónde está parado. Él mismo no se siente parte de nada, y eso les une aún más. Tanto que cuando por fin Sam les encuentra, Dean debe advertirle que no arregle el asunto con violencia.
Sam accede, todo esto con sólo miradas, pero no entiende ni quiere comprender qué está haciendo su hermano mayor.

Siempre me ha parecido que estos que se van en contra de su misma especie, son más que una obvia diferencia a su naturaleza. Podríamos decir que son la traición de su grupo, o los perros falderos de los humanos. Pero no es necesario. Se comprende la esencia con sólo compararlos con nosotros.
Es probable que si viviéramos por tanto tiempo pasaríamos de la destrucción a otros estados más elevados. Para algunas de estas criaturas el aburrimiento llega pronto, para otras alguna revelación del cambio les insta a dar la vuelta a su naturaleza, para otros, como Benny, el amor les despierta, y comienzan a entender el compañerismo que ni él mismo comprende del todo, pero luego de tanto pensamiento y experiencias, ver a la humanidad y la evolución del entorno, y seguir sintiendo que no calza es algo admirable.
A todos no les hace falta vivir un siglo para no calzar, a los Winchester les bastó con los traumas, las pérdidas y una maldición llena de retos familiares y entidades celestiales e infernales, y a algunos simplemente no nos apetece envolvernos con lo que se supone la raza humana nos indica como normalidad.


lunes, 29 de abril de 2013

Las Chicas Rudas de Supernatural

ADVERTENCIA: Este post contiene posibles spoilers de la última temporada de Supernatural.

Hola, queridos amigos que están aquí para leer una recapitulación de The Walking Dead. Soy Jo, y vengo para avisarles que Yeyé salió en una aventura épica para conseguir un arco de vidriagón que le permitirá matar a todos los Caminantes y a los Otros y salvar a la humanidad del apocalipsis zombie, y por eso no podrá subir su entrada a tiempo.

Pero, hey, yo soy lo bastante épica, ¿cierto? ¿No? Bueno, no importa. Están atrapados conmigo.

 Y como no tengo respeto alguno por los límites, hoy me voy a meter en el territorio de Sol y Dan y les voy a hablar de un cambio sumamente positivo que se ha venido efectuando durante la más reciente temporada de Supernatural.

Supernatural tiene a estos dos machos alfas todos construidos que viajan por ahí con un Impala que probablemente ocupa tres lugares enteros para ella solita en cualquier estacionamiento en que se paren, mientras escuchan rock clásico y matan cosas sobrenaturales.

Por entretenido que sea, soy la primera en admitir que no es… ¿cómo ponerlo…? No es la serie más feminista en existencia, ¿de acuerdo?

Si lo fuera, veríamos esto más seguido.

Dean es un mujeriego profesional que coquetea con todo lo que se mueve (y por lo general, Todo Lo Que se Mueve le coquetea de vuelta), y Sam se pasa las primeras dos temporadas llorando por su novia Jessica (que muere en el primer episodio), pero sin rechazar la insinuación ocasional. Las víctimas rescatadas del peligro sobrenatural suelen ser chicas curvilíneas y simpáticas que se muestran muy, muy agradecidas con sus salvadores, si entienden lo que digo.


Digo que tienen sexo con ellos, eso digo.

Pero oigan, no todas las mujeres corren y gritan cuando ven algo horrible que se las quiere comer acercándose, ¿verdad? No todas son víctimas desamparadas.

Claro que no. A veces también son la cosa horrible que se quiere comer a otras personas.



O aliadas dudosas que terminan volviéndose contra los Winchester.




Y tampoco es como si los hermanos Winchester sean incapaces de mantener una relación serie y comprometida. Para eso están los personajes que sirven única y exclusivamente como intereses amorosos.


Espero, eso es injusto, ¡Castiel no es únicamente un interés amoroso!

De paso, ¿nadie más encuentra un poquitín molesto que el alivio cómico sea una fanática obsesiva? Entiendo la broma sobre los fanfics homoeróticos, pero ¿era necesario que drogara a Sam y lo hiciera casarse con ella? ¿Y atarlo a la cama?


Esto es un nivel de locura completamente distinto

De acuerdo, Supernatural, quizá estoy siendo un poco dura contigo. También aparecen mujeres que se pueden defender solas.

Piensen por ejemplo, en Jo y Ellen: cazadoras igual que los Winchester, mujeres rudas que se desenvuelven en un medio predominantemente masculino, madre e hija peleando contra la maldad de este mundo. Ellen funciona como una especie de madre sustituta o tía genial para los chicos, y Jo se da el lujo de rechazar los avances de Dean porque sabe que él no está verdaderamente interesado en ella.

Y luego mueren.


 
Mary Winchester: madre de los protagonistas, criada y entrenada en la vida de cazadora, y más que capaz de patear traseros sin sudar una gota; se retira del trabajo tras perder a sus padres y se casa con el hombre que ama para empezar una familia.

Y luego muere.






La demonio Meg: comienza como enemiga, se convierte en una aliada renuente, y en última instancia, desarrolla sentimientos sinceros por el ángel Castiel.

Ya saben lo que le pasa.

Que los unicornios canten a tu descanso, Meg.

¿Estamos viendo el patrón? Todas las mujeres en la serie están ahí para:

a) Ser rescatadas por los Winchester.
b) Tener sexo con los Winchester.
c) Tratar de matar/traicionar a los Winchester.
d) Morir.

No me malentiendan. Me encanta el programa, me encantan los efectos, me encanta la historia y los personajes, y por supuesto, las bandas sonoras. Es sólo que después de ver tantos y tantos personajes femeninos mediocres, o buenos personajes femeninos descartados demasiado pronto, una empieza a cansarse. “¡Vamos, escritores!”, te descubres a ti misma gritándole a la pantalla, “¿Qué tienen en contra de las mujeres? ¿Es que no pueden presentar aunque sea un personaje femenino decente?”

La respuesta, gracias a Chuck, es que sí, sí pueden, y no tengo idea de por qué se tardaron tanto.



Linda Tran.


"Haz tu tarea, y luego podrás ir a cazar demonios."


Linda aparece brevemente durante los últimos episodios de la séptima temporada, pero su personaje no se desarrolla hasta el segundo episodio de la octava temporada, titulado muy adecuadamente “¿Qué onda, Mamá Tigre?” (cuyo recap pueden leer aquí).

Linda es, efectivamente, una mamá tigre: no solamente apoya y defiende a su hijo Kevin al punto en que está dispuesta a dar su alma para salvarlo, sino que no permite que los Winchester la dejen atrás en la acción, tanto así que más adelante tienen que encadenarla al volante del Impala para impedir que los siga.

Linda es capaz de mirar al Rey del Infierno a la cara sin amilanarse, hacerse tatuajes como si no fuera nada mientras su hijo lloriquea, admitir cuando comete errores y encontrar la manera de solucionarlos. Y también es toda ruda: no sé ustedes, pero mi mamá nunca se apersonó con un demonio maniatado en el baúl del auto.

Actualmente, Linda se encuentra escondida para evitar que los demonios lleguen a ella, y a través de ella, a Kevin, pero yo quiero creer que aparecerá de nuevo, posiblemente para matar a Crowley personalmente y explicarles a los Winchester que sus técnicas de apuñalamiento han sido ineficientes todos estos años.



Krissy Chambers


"¿Maquillaje? Pff, ¡yo quiero una pistola por mi cumpleaños!"

Krissy es probablemente la mejor idea que ha nacido de la cabeza del escritor Adam Glass. Estoy diciendo que ella es mejor que el nuevo Escuadrón Suicida. Así de buena me parece el personaje.

Krissy tiene catorce años y es hija de Lee Chambers, un cazador que es secuestrado por dos vetalas, una de las cuales es Caperucita Roja. Sam acude en ayuda del cazador, solamente para ser secuestrado también. Krissy entonces une fuerzas con Dean, quién no está muy convencido de quererla cerca porque él es tan macho que no va a ser niñera de nadie.

Luego Krissy mata a la vetala y demuestra a todo el mundo que ella no necesita una niñera. O un hombre que la salve.

Más adelante, cuando pierde a su padre, Krissy se ciega un poco por el deseo de venganza, pero demuestra ser mucho más madura y compasiva de lo que parecía, además de tener muy buenas aptitudes para el liderazgo. Ante la preocupación de Dean, le asegura una y otra vez que estará bien.

Y lo increíble es que Dean, con su complejo de Mesías y todo, le cree. Eso es un voto de confianza que no le concede ni a su propio hermano. Y si Dean Winchester la respeta, todos deberíamos respetarla.



Charlie Bradbury.


"Paz, perras."

Charlie, oh, Charlie ¿Cómo describir a Charlie? Charlie es… es… Charlie es Lisbeth Salander, si Lisbeth Salander fuera graciosa y simpática.

Los Winchester cruzan su camino con Charlie por primera vez en el episodio de la séptima temporada, “The Girl With the Dungeons and Dragons Tattoo”. Ella es una hacker trabajando para la empresa del leviatán Rick Roman. Colecciona figuras de acción, con las que mantiene profundas charlas, tiene una taza de la Mujer Maravilla, y a Arwen de fondo de pantalla. La adoro. Necesitan hacer un spin-off que se centre sólo en las fantásticas aventuras que Charlie tiene cuando los Winchester no están mirando.

Charlie ha aparecido en tres episodios hasta ahora, y ha demostrado tener una actitud bastante positiva sobre la vida a pesar de haberse quedado sola en el mundo cuando era adolescente. Se pone nerviosa cuando entra en una situación de conflicto, pero es valiente cuando tiene serlo, es una nerd descarada, es altamente inteligente, y es perfectamente honesta sobre su sexualidad.

Lo que es genial sobre Charlie es la relación que establece con los Winchester, especialmente con Dean. Dean no tiene muchos amigos: Sam es su hermano, Benny es su hermano en armas, y su relación con Castiel oscila entre “amigo” y “sentimientos homosexuales reprimidos.” Así que el hecho de que tenga una amiga, una verdadera persona que no está emparentada con él que lo aprecia y en la que puede confiar… no sé, creo que solamente puede ser algo positivo para la psicología de Dean.

El único detalle que me molesta un poquito sobre Charlie es que la hicieran lesbiana. No el que sea lesbiana en sí, sino porque esa es la única manera que se les ocurrió para anular la posibilidad de una relación de tipo sexual con Dean o con Sam. ¿Por qué no puede ser que Charlie simplemente prefiera a otro tipo de hombre, como a un nerd calladito o algo así? ¿Acaso nos están diciendo que las únicas mujeres que no se pueden resistir al magnetismo animal de los Winchester son aquellas a las que no les gustan los hombres?


No intenten distraerme, no va a fun... oh... pectorales...


De cualquier manera, me parece increíblemente positivo que incluyeran a un personaje gay, que además es una chica, que además es una nerd, que además es fuerte. Felicidades, escritores de Supernatural. Se ganaron una galleta.

Por favor, no maten a Charlie.